Juego responsable en el Perú: autoexclusión y señales de alerta
Marco normativo verificado · registro consultado el
El Perú tiene un registro estatal de autoexclusión gratuito, y es la herramienta más eficaz que existe porque no depende de la voluntad en el momento de la tentación. Esta página explica cómo usarlo, qué señales mirar y por qué los números del juego importan.
La herramienta oficial
El registro de personas prohibidas de acceder al juego
El Perú tiene un mecanismo de autoexclusión oficial y gratuito: el Registro de Personas Prohibidas de Acceder a Establecimientos Destinados a la Explotación de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas. Se solicita ante el Estado, a través del trámite publicado en la Plataforma del Estado Peruano, y su efecto es que los operadores deben impedir el acceso de quien figure inscrito.
Es la medida más eficaz disponible, precisamente porque no depende de la voluntad en el momento de la tentación: una vez inscrita, la persona no tiene que resistirse cada noche, porque el acceso queda cerrado del otro lado.
Inscribirse en el registro de personas prohibidas (trámite oficial gob.pe)
Junto a la autoexclusión estatal, los operadores autorizados deben ofrecer herramientas propias: límites de depósito, límites de tiempo de sesión, autoexclusión temporal y verificación de edad. Están en la sección de la cuenta, no siempre en un lugar visible, y conviene configurarlas antes de necesitarlas.
Las señales
Cuándo el juego dejó de ser entretenimiento
No hay un umbral de dinero que marque la frontera. Lo que la marca es la relación con el juego, y estas son las señales que las guías clínicas repiten:
- Perseguir pérdidas. Volver a jugar con el objetivo de recuperar lo perdido, en lugar de por entretenimiento. Es la señal más temprana y la más fácil de racionalizar.
- Jugar dinero que tiene otro destino. Alquiler, deudas, gastos de la casa. O pedir prestado para jugar.
- Ocultarlo. Minimizar cuánto se juega ante la familia, o esconder el tiempo dedicado.
- Necesitar subir la apuesta para sentir lo mismo que antes con menos.
- Irritabilidad o ansiedad al intentar parar, o intentos fallidos repetidos de reducir.
- Que el juego desplace trabajo, estudios, sueño o relaciones.
Si reconoces varias de estas señales en ti o en alguien cercano, la autoexclusión es un buen primer paso concreto, y buscar atención profesional en salud mental es el siguiente. Un servicio de salud puede orientar sobre atención especializada en ludopatía.
La aritmética
Por qué la matemática del juego importa para el juego responsable
Este sitio publica cálculos sobre retornos y sobre el ISC, y hay una razón que va más allá del interés técnico: entender la aritmética es una defensa.
La ley peruana exige un retorno teórico mínimo del 85 %, y el registro muestra que de las compilaciones certificadas que declaran su retorno, la mayoría está por debajo del 94 %. Encima, el ISC del 1 % por apuesta resta un punto adicional al retorno efectivo. Traducido: el juego está diseñado para devolver menos de lo que recibe, y en el Perú devuelve todavía un punto menos de lo que anuncia.
Eso no es una opinión moral, es la estructura del producto. Un depósito de S/ 500 en una tragamonedas de 96 % genera un volumen apostado esperado de unas veinte veces esa cifra antes de agotarse, y unos S/ 100 de impuesto en el camino. Verlo en números —en la calculadora o en el simulador— desmonta la idea de que existe una estrategia que revierta el resultado a largo plazo.
El corolario práctico es simple: el único presupuesto sensato es dinero que puedas perder por completo sin que cambie nada en tu vida. Si el plan es «recuperar», el plan ya falló.
Qué exige la norma
Las obligaciones de protección en el reglamento peruano
El D.S. 005-2023-MINCETUR impone obligaciones concretas de protección. El aviso literal sobre el riesgo de ludopatía debe aparecer en toda la publicidad de juego, en caracteres legibles y proporcionales al resto de la información —el Anexo I lo desarrolla como un recuadro con dimensiones—. Está prohibida la publicidad dirigida a menores, y el acceso al juego está prohibido para menores de 18 años.
El reglamento también prohíbe que un jugador no registrado juegue gratuitamente con fines de promoción comercial, una figura que en otros mercados sirve de puerta de entrada.
Por nuestra parte, y por si sirve de referencia: en la revisión del 03/08/2026 comprobamos si los doce dominios autorizados que reseñamos mostraban el aviso obligatorio en su portada. Seis lo mostraban. Es un dato que publicamos en cada ficha, porque el cumplimiento de esa obligación es información útil sobre un operador.
Preguntas
Preguntas frecuentes sobre el juego responsable
¿Cómo me autoexcluyo del juego en el Perú?
Solicitando la inscripción en el Registro de Personas Prohibidas de Acceder a Establecimientos Destinados a la Explotación de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, mediante el trámite oficial en gob.pe. Es gratuito, y los operadores deben impedir el acceso de quien figure inscrito.
¿Cuáles son las señales de un problema con el juego?
Perseguir pérdidas, jugar dinero destinado a otras cosas o pedir prestado para jugar, ocultarlo, necesitar apuestas mayores para sentir lo mismo, irritabilidad al intentar parar y que el juego desplace trabajo, sueño o relaciones. Varias señales juntas justifican buscar ayuda profesional.
¿Qué herramientas debe ofrecer un casino autorizado?
Límites de depósito y de tiempo de sesión, autoexclusión temporal y verificación de edad. Están en la sección de la cuenta y conviene configurarlas al abrirla, no cuando ya hay un problema.
¿Existe alguna estrategia para ganar a largo plazo?
No en un juego con retorno teórico inferior al 100 %, y menos con un impuesto del 1 % sobre cada apuesta encima. La ley peruana fija un piso del 85 % de retorno, lo que significa que el diseño devuelve menos de lo que recibe. Ninguna gestión de banca revierte eso.
¿Cuál es la edad mínima para jugar en el Perú?
18 años. El acceso de menores está prohibido y la publicidad dirigida a menores también, por el D.S. 005-2023-MINCETUR.
¿Cuánto debería arriesgar?
Únicamente dinero que puedas perder por completo sin que cambie nada en tu vida, con un límite fijado por adelantado y configurado en la cuenta. Si el objetivo es recuperar algo perdido, el momento de parar ya pasó.